CON LOS OJOS ABIERTOS

"El límite de mi mirada es el límite de mi mundo". Críticas, crónicas de festivales, programación de cineclubes y apuntes sobre cine.

lunes, mayo 01, 2006

CINECLUB CON LOS OJOS ABIERTOS EN VILLA GIARDINO MAYO-JUNIO 2006

PROGRAMACIÓN MAYO-JUNIO 2006
EN EL CINE TEATRO DE VILLA GIARDINO


Domingo 7 de mayo a las 20.00hs:
Nadie sabe, de Kore-eda Hirokazu, Japón, 2004.
140 minutos / No recomendada para menores de 13 años.
Basada en “El caso de los cuatro niños abandonados de Nishi Sugamo”, el cuarto largometraje de Kore-eda es un estudio analítico y conmovedor de la infancia, y del lugar o no que los adultos tienen en ella. ¿Qué pasaría si se creciera sin adultos? De esta pregunta se predica el nudo narrativo de Nadie sabe, al menos cuando la madre de los niños sin muchas explicaciones no regresa un día al hogar. Kore-eda ofrece también un retrato de la ciudad de Tokio como un espacio urbano destinado a la invisibilidad y la indiferencia, muy bien establecido entre los planos generales de la ciudad en contraste con los planos detalles de los niños, dentro y fuera de la casa. No sorprende que Yagira Yuuya, quien interpreta al mayor de los hermanos, haya ganado en Cannes 2004 el premio a mejor actor, pues todas las interpretaciones son superlativas, a tal punto que uno puede olvidar que entre lo que se ve y quien esta mirando hay una cámara de por medio. (Roger Koza)


Domingo 14 de mayo a las 20.00hs:
¡Aleluya, yo soy un pordiosero! , con Al Jolson, de Lewis Milestone, EE.UU, 1933.
82 minutos / Apta para todo público
Antes de la película principal se proyectará Armas al hombro, de Charles Chaplin, EE.UU., 1918.
Probablemente esta excéntrica y conmovedora fantasía anárquica de izquierda es el film más subestimado de todos los musicales realizados en la era de la depresión. Dirigida por Lewis Milestone en 1933 a partir de un guión escrito por Ben Hecht y S. N. Behrman, y con música de Rodgers y Hart presentada por rimas en coplas, la película tiene como protagonista a Al Jolson, un vagabundo del Central Park que se comporta en verdad como si fuera un pordiosero, hasta que se enamora de una víctima amnésica (Madge Evans) quien ha sido la prometida del alcalde (Frank Morgan) y tiene por ello que conseguir un trabajo para mantenerla. La concepción general del film puede estar en deuda con Luces de la ciudad de Chaplin, estrenada dos años antes, aunque un montaje y una puesta de escena excelente descubren a un Milestone en la cima de su creatividad e inspiración. (Su parodia al montaje eisensteniano en el corte de las sílabas de la palabra América hay que verlo para creerlo, así como también, igual de brillante y subversivo, es el plano secuencia en donde los clientes de un banco están murmurando). El trotskista interpretado por Harry Langdon, que alecciona severamente al héroe en cuestión, es inolvidable, tanto como los decorados art deco a cargo de Richard Day. Entre tantos números musicales interpretados por Jolson se destacan la canción cuyo título es homólogo al film y “Tú eres demasiado bella”, una de las más bellas baladas escritas por Rodgers y Hart. Para no perdérsela. (Jonathan Rosenbaum, Chicago Reader)


Domingo 21 de mayo a las 20.00hs:
Presidente Mitterrand, de Robert Guédiguian, Francia, 2005.
113 minutos / Apta para todo público. Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Todos los chicos se llaman Patrick, de Jean Luc Godard, Francia, 1957.
Guédiguian deja por una vez Marsella y su clase trabajadora para ofrecer un retrato sobre los últimos días del presidente Mitterrand y su relación con su biógrafo. “Anote, anótelo todo y dígales que no soy el diablo”, le dice el mandatario socialista (1981-1995, fallecido en 1996) a quien está a cargo de publicar sus memorias. Si Mitterrand como socialista paradójicamente nunca dejó de defender y perpetuar el orden burgués, Guédiguian elige problematizar el contexto de su pretérita resistencia al régimen de Vichy durante la ocupación alemana en la Segunda Guerra Mundial. Lo que queda claro en Presidente Mitterrand es el estatuto intelectual del personaje, cuya erudición está al servicio de una concepción estética de la intimidad. Finalmente, Guédiguian repite la sabiduría de El ciudadano a la hora de develar el secreto de una vida: aquí está prohibido pasar; la belleza del último plano de la película bien remite en su espíritu al inicio de la opera prima de Welles. (RK)

Domingo 28 de mayo a las 20.00hs:
Donnie Darko, de Richard Kelly, EE.UU., 2002.
112 minutos / No recomendada para menores de 16 años
Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Jabberwocky, de Jan Svankmajer, República Checa, 1973.
Este film escrito y dirigido por Richard Kelly a sus veintiséis años de edad posee una inteligencia visual y una complejidad conceptual poco frecuente en el subgénero en el que está inscripto, la comedia de adolescentes y el drama de crecimiento. Si Donald Darko (Jake Gylenhaal) es un adolescente problemático no se habrá de adoptar una psicología reduccionista, que todo lo explica pero nada dice, para entenderle. En verdad, la acertada sugerencia de Kelly es construir y deconstruir la adolescencia de Donnie Darko como un efecto difuso de un clima político (Dukakis vs Bush, 1988) y la interacción dentro de una sociedad estupidizada por un capitalismo devenido en espectáculo en donde la autoayuda y el éxito son método y meta para un ideal de joven adolescente. Quizás por ello la sensibilidad de Darko (“eres raro” le dice su prometida, aunque como un cumplido) es incompatible con la época que le toca vivir; quizás por ello delire y exprese su furia ante la demencia admitida por un orden social anónimo que festeja y (re)produce una violencia enmudecida bien revestida y protegida por un discurso sobre la armonía y la paz interior. El perverso realismo mágico del film como sus toques de ciencia ficción alteran la lógica de la narración como también expresan y matizan la polifónica angustia existencial de su protagonista; film de culto y amado por la crítica, Donnie Darko, la historia de un adolescente en plena crisis de identidad, es una excepción en el cine estadounidense, una cinematografía compuesta por películas más orientadas a neutralizar las contradicciones sociales y políticas del presente que a revelar, e intentar por ello, conjurar el malestar propio de esta cultura. (RK)


Domingo 4 de junio a las 20.00hs:
El cielo gira, de Mercedes Álvarez, España, 2004.
106 minutos / Apta para todo público.
Antes de la película principal se proyectará el cortometraje El secreto de la trompeta, de Javier Fresser, España, 1997.
En una combinación perfecta entre El sol del membrillo de Érice y En construcción de Guerín, El cielo gira de Mercedes Álvarez, ganadora indiscutible de la séptima edición del BAFICI, pertenece a una tradición minoritaria del cine español, específicamente, la de Érice y Guerín, una que entiende al cine como ejercicio contemplativo capaz de capturar lo extraordinario en la vida ordinaria. Álvarez regresa a su pueblo natal, Aldeaseñor, un páramo casi fantasma. Allí viven 14 personas. Parece la nada, el fin del tiempo. Y sin embargo, mientras que los moradores discuten sobre los misterios de su universo, unos aviones ultrasónicos cruzan el cielo rumbo a Irak. El mundo es uno. (RK)

Domingo 11 de junio a las 20.00hs:
Tabú, de Nagisa Oshima, Japón, 1999.
100 muntos / No recomendada a menores de 16 años
Antes de la película principal se proyectará el cortometraje 79 primaveras, de Santiago Älvarez, 1969.
Poesía y estilo no son cualidades que uno asocie habitualmente a la obra del escritor y director Nagisa Oshima (El imperio de los sentidos), pero este relato cautivante y onírico sobre un recluta militar (Ryuhei Matsuda) que en 1863 entrena para convertirse en un guerrero samurai, que además embruja y obsesiona a todo los hombres que están alrededor de él, es un ejemplo que incluye y destila un estilo poético, acción y violencia. Debido a que el personaje central es algo así como un ángel de la muerte, el film no es precisamente en su abordaje de la homosexualidad una narración políticamente correcta, aunque tampoco por ello podría ser juzgado de ser un film homofóbico, al menos en un sentido convencional. A pesar de estar basada en dos novelas de Ryotaro Shiba, Shinsengumi Keppuroku, el film sugiere constituirse en un homenaje al gran Kenji Mizoguchi, un maestro de cine japonés al que Oshima no le había otorgado mucha reverencia en el pasado. Todo aquí remite a Mizoguchi: los planos largos, la dimensión lírica y los casi constantes movimientos de cámara, así como sucede con los fantasmales y atmosféricos decorados de estudio, y el diálogo contiene cierta reminiscencia a Historia de luz de la luna y la lluvia, la fuente literaria de Ugetsu Monogatari de Mizoguchi. Titulada originalmente Gohatto, este largometraje de 1999 fue la primer película de Oshima en 13 años, dirigida enteramente desde una silla de ruedas tras un infarto en 1996, e incluye a un número importantes de estrellas cinematográficas del Japón, entre ellas Takeshi Kitano (sorprendente en un rol sin comicidad), Tadanobu Asano, y Shinji Takeda, así como también una banda de sonido compuesta por Ryuichi Sakamoto. A primera vista el film parece carecer del típico rasgo característico de lo mejor de la filmografía de Oshima, la provocación política, pero este film puede ser interpretado en gran parte como una crítica al machismo japonés, y ser también una meditación acerca del Eros, lo que remite de algún modo al film El imperio de los sentidos. Probablemente no para cualquiera, pero sin dudas una obra maestra. (JR)

Domingo 18 de junio a las 20.00hs:
Saraband, de Ingmar Berman, Suecia, 2003.
120 minutos / No apta para menores de 16 años.
Antes de la película principal se proyectará El faro, de Marie Nyreröd, Suecia, 2004.
El octogenario realizador sueco, ícono de la primera generación cinéfila, vuelve a filmar y retoma uno de sus más logrados largometrajes: Escenas de la vida conyugal . Ahora, tras 30 años, la ex pareja constituida por Marianne (Ullmann) y Johan (Josephson) vuelven a encontrarse. Bergman aprovecha el reencuentro para proseguir en su vivisección del alma humana: crueldad, piedad, sometimiento, autonomía, dolor, deseo, e insiste en explorar tales tópicos a través de la institución familiar en su concepción burguesa. Realizada para televisión, su último film (¿será verdaderamente el último capítulo en su obra?) puede ser visto como un sitcom existencial, aunque trasciende el lenguaje televisivo, pues la mirada de Bergman, su concepción estética y filosófica, transforma el material que tiene ante si en una pieza cinematográfica indiscutible. Clásica y radical, Saraband, compuesto por 10 escenas, un prólogo y un epílogo, es un film implacable sobre la condición humana. (RK)

Domingo 25 de junio a las 20.00hs
El sexo es una comedia, de Catherine Breillat, Francia, 2003.
95 minutos / No recomendada para menores de 18 años.
Antes de la película principal se proyectará Liv Ulmann explica Una mujer de París de Charles Chaplin.

Poco se ha visto de Breillat en la Argentina, obsesiva cineasta dedicada a explorar en sus largometrajes cuestiones sobre política sexual. He aquí una mujer no necesariamente feminista dispuesta a politizar el placer femenino hasta el límite de lo tolerable, o recuérdese sino Romance, film sobre sadomasoquismo y otras yerbas, con la presencia del gran astro de cine xxx Rocco Sifredi (su último film, Anatomía del infierno, basado en su novela Pornocracia, vuelve a tener a Sifredi como protagonista). El sexo es una comedia destila un humor homeopático, casi imperceptible hasta una escena evidente, cuya comicidad alude literalmente al título del film. Su trama mínima, el momento de filmar una escena de sexo, sirve para entender el mundo del cine, las reacciones dominantes a la hora de exponer el cuerpo desnudo. El sexo es una comedia se impone finalmente como una meditación sobre la diferencia o continuidad entre la vida y la ficción. La magistral escena final así lo testifica. (RK)


TODAS LAS PELÍCULAS SE EXHIBEN EN FORMATO DVD